El trabajo del segundo día se ha centrado en INTERPRETAR la realidad de nuestra juventud. La jornada se inició con un momento de Oración, una oportunidad para escuchar de manera atenta al Espíritu Santo.

El Padre General, Pedro Aguado Cuesta compartió una reflexión con el título de “Los desafíos del Sínodo a las Escuelas Pías”. Fue un espacio para la reflexión y compartir de manera abierta y clara con los jóvenes. Pedro animó a seguir trabajando por los niños y jóvenes, poniendo la confianza en Dios, manteniendo la unidad y viviendo con alegría la buena noticia. A los jóvenes les pidió creer, soñar y hacer realidad los proyectos escolapios, “pues los sueños son comunes”. Después de la presentación y el diálogo, se abordaron por pequeños grupos los ecos de los desafíos. A mediodía tuvo lugar la celebración de la Eucaristía presidida por el Padre General, profundizando en las claves que nos ayuden a comprender y a discernir, “para dejarse abrazar con la Palabra de Dios”.

Después de la comida se llevaron a cabo la presentación de ocho experiencias que son expresión de las claves del documento final del proceso Sinodal en la Escuela Pía: Educación No-Formal, Acompañamiento, Movimiento Calasanz, Formas de Anunciar el Evangelio, Discernimiento Vocacional, Comunicación y Redes, Opción Preferencial por los Pobres y la Relación con Dios. Los equipos de Hungría, Polonia, Emaús, Betania, Nazaret, California y Catalunya prepararon las propuestas de trabajo con los jóvenes. Por la tarde se celebró una oración, entorno a la Corona de las Doce Estrellas, en el que se hizo urgente dar un «Sí joven» al riesgo para apostar por los retos de nuestra iglesia.

Para finalizar la jornada Polonia, Catalunya, Filipinas, Hungría, California, Argentina, India, Eslovaquia y México participaron de diferentes expresiones culturales haciendo patente la riqueza de un encuentro en el que participan más de 25 países. La tercera jornada de maña será el momento de ELEGIR con los jóvenes el camino de nuestra vida Escolapia.