Este tercer día estuvo centrado en un aspecto: Elegir. Lo iniciamos con un momento de oración para discernir y ponernos en camino juntos. Por la mañana tuvimos un momento sensible y enriquecedor. El encuentro con un hogar para niños de la ciudad nos recordó (pasar por el corazón) nuestra opción preferencial: los pequeños, los pobres, entre los pobres.
Ya por la tarde hubo un momento personal y comunitario para reflexionar y dialogar los sueños y deseos compartidos en las Escuelas Pías, y también los motivos, así como los compromisos a asumir en el Sínodo Escolapio. En un segundo diálogo, desde las claves del documento del Sínodo Escolapio, los jóvenes fueron protagonistas y aportaron propuestas puntuales a trabajar en la misión calasancia, fue un momento de comunión que llevó a una conclusión enriquecedora: las apuestas de los jóvenes y las Escuelas Pías están en comunión.
La jornada finalizó con una Eucaristía de envío y con el compromiso a hacer vida lo vivido. Posteriormente, las demarcaciones de Brasil- Bolivia, EUA y Puerto Rico, Betania, Emaús, Chile, Centro América y Nazaret compartieron dinámicas que hicieron patente la riqueza cultural de sus pueblos.El cuarto día estará centrado en el ENCUENTRO por lo que les pedimos unirse con nosotros en oración por el trabajo que realizamos con y por los jóvenes.
«Qué bueno es, que grato es convivir los hermanos juntos», fue la conclusión de esta tercera jornada.