Lo cierto es que las jornadas están siendo enriquecedoras, la diversidad de realidades y lenguaje no ha sido impedimento, al contrario, ha retroalimentado la experiencia de cada presencia escolapia.  La Eucaristía de la mañana estuvo presidida por el P. Eloy Fernández de la provincia de Emaús. En la homilía recordó tres verbos: Llamar, Enviar y Acompañar. Como Jeremías, nos invitó a sentirnos llamados pues Jesús no solo fascinó con su vida, sino que llamó explícitamente a cada uno. Así nos ha convocado a cada uno. Invitó a no tener miedo, pues Dios prometió estar con nosotros, y recordó la misión que cada uno tenemos en nuestra obras, sabiendo que nada será igual después de la experiencia comunitaria; la asamblea de los jóvenes y la reunión de movimiento Calasanz.

Durante la jornada se hicieron evidentes algunas conclusiones: que la buena noticia a la que estamos llamados a compartir es de carácter Sinodal (asamblea y encuentro). Han surgido durante estos días los sueños y esperanzas de los jóvenes en la Escuela Pía, que son también de los educadores y los hermanos religiosos. En definitiva, un hermoso regalo. Las propuestas elaboradas por los jóvenes al conjunto de las Escuelas Pías constituyen un reto que debemos compartir a educadores y chavales, y que cada uno sin miedo debe anunciar y acompañar en la cotidianidad de la misión. 

La primera sesión abordó el cuarto proyecto que se impulsa en el equipo general, se tituló: «Comunicación y difusión en el Movimiento Calasanz». Mauro de México, coordinó la sesión. Estuvo dividida en tres momentos: Introducción al proyecto, lineamientos de Orden y propuestas de los jóvenes durante la Asamblea, terminando con un trabajo en equipos y plenario.  Al inicio de cada sesión se han ido compartiendo el resto de las experiencias de Movimiento de la geografía escolapia por medio de un video, expresando el camino: etapas, itinerario, proyecto de la demarcación, esperanzas, retos y desafíos. Fue un momento de agradecimiento por el trabajo de tantos educadores del Movimiento Calasanz de todas las presencias, y del deseo de miles de niños, adolescentes, jóvenes y adultos a vivir el Evangelio como Calasanz.

Durante la segunda sesión del día, Guillermo, de la Provincia de Betania nos ha presentado el camino del 5to. Proyecto del equipo general: Relaciones y Comunicaciones dentro y fuera de la Orden. Con un esquema similar nos compartió el proyecto, se realizaron aportaciones al proyecto en equipo que después expresamos en plenario.  Ya en la última sesión del encuentro, se trataron las propuestas de los jóvenes respecto al tema Movimiento Calasanz y en plenario se dieron respuesta a cada una. El encuentro finalizó con un momento de evaluación y expresión de compromisos personales por demarcación.

Encuentros como este ayudan a revitalizar, reestructurar y a construir una Escuela Pía fiel al evangelio. La Asamblea agradeció las aportaciones de los jóvenes, educadores y religiosos, que expresan con gran alegría el presente y con esperanza el  futuro que sigue transformando vidas en la misión. Como próximos objetivos queda dar respuesta a los ecos y propuestas del encuentro, tarea que asumen el equipo general con alegría. Por la tarde los participantes visitaron San Bartolo Coyotepec, comunidad que se caracteriza por trabajar el barro negro, sin proponérselos; los artesanos recordaron que Dios es el alfarero y que sólo basta estar dispuesto para que nos moldee y nos convierta en una hermosa artesanía única y genuina escolapia.

Terminamos la jornada con una Eucaristía para agradecer la experiencia y para pedir por los frutos de los encuentros, queda en el conjunto de las Escuelas Pías hacer eco a los Encuentros de los Jóvenes y Movimiento Calasanz. En el ambiente, una frase del P. General Pedro Aguado que resume parte del encuentro: «Estamos aquí para ofrecer, nada menos que a Jesucristo»