Comenzamos el día con el buen gusto que nos había dejado el paseo por Salamanca la noche anterior. Las redes se han empezado a tejer y se ve a todos disfrutar. El ambiente es muy bueno. Por eso cuando en la Eucaristía y en la oración de la mañana decimos que se respiraba comunión, no estamos mintiendo. La oración de la mañana, preparada por nuestros hermanos eslovacos, nos llevó muy dentro, con una canción maravillosamente cantada por Jana, de una voz sorprendente.

El trabajo comenzó con la presentación de Juan Carlos de la Riba, escolapio de la Provincia de Emaús y director de la REvista de Pastoral Juvenil (RPJ). Juan Carlos lleva tiempo trabajando en la pastoral con los jóvenes y fue el encargado de presentarnos el documento Instrumentum Laboris que publicó el Vaticano hace poco como preparación del Sínodo. Juan Carlos nos destacó los aspectos principales y entresacó una buena radiografía de los jóvenes, su sociedad, sus sueños y su vivencia de la fe y de la Iglesia. Tras su presentación dejamos paso a los jóvenes. Fueron 6 testimonios que nos ofrecieron la posibilidad de escucharnos a nosotros mismos. Cada joven lanzó una o dos preguntas a las mesas que, entre todos, trabajamos y de las que sacamos algunas conclusiones. Tiempo libre y deporte y luego a comer.

La tarde comenzó con otro momento de trabajo. Guillermo Gómez nos presentó la dinámica del árbol. Raíces, tronco y frutos que nos permitieron trabajar personalmente y en grupo para descubrir qué es aquello que nos ancla, qué es aquello importante de la Iglesia y de las Escuelas Pías en nuestras vidas, y cuáles son los frutos que ya vamos dando gracias a nuestros seguimiento de Jesús y de Calasanz. Trabajo muy intenso en el que aprovechamos para conectarnos con África y América via skype y poder disfrutar unos minutos de la comunión escolapia entre hermanos.

Antes de cenar tuvimos un regalo inmenso: la posibilidad de escuchar a William Costa, un escolapio venezolano que está pasando unos días en Salamanca por estudios. William nos contó un poco su labor en Venezuela, la situación de las escuelas y las obras escolapias y la vivencia de fe para muchos venezolanos en tiempos de dificultad. Pudimos preguntarle y entablar un ratito de diálogo con él que nos llegó al corazón. Oración de la tarde dinámica donde pudimos «mojarnos» y caminar junto al Señor y a cenar.

El día terminó con un juego por las calles de Salamanca que nos llenó de alegría y diversión y que nos llevó cansados a la cama.