“En el camino sinodal ha surgido la necesidad de cualificar vocacionalmente la pastoral juvenil, considerando a todos los jóvenes como destinatarios de la pastoral vocacional. Asimismo, se ha resaltado la necesidad de desarrollar procesos pastorales completos, que abarquen desde la infancia hasta la vida adulta e introduzcan en la comunidad cristiana” (DS 16).

Esta afirmación del documento final del Sínodo Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacionalencuentra eco en los responsables del Movimiento Calasanz en nuestra Provincia de México. Nos cuestionan distintos temas que ahí se manifiestan:

  • cualificar vocacionalmente la pastoral juvenil,
  • enfocar nuestra acción decididamente hacia los jóvenes como destinatarios de la pastoral vocacional,
  • desarrollar procesos pastorales completos, con desembocadura en la comunidad cristiana.

Son temas que coinciden perfectamente con el proyecto del Movimiento Calasanz que la Orden está impulsando, que significan un reto muy importante en la cualificación de nuestra misión provincial y por los cuales estamos trabajando.

Un paso significativo en ese esfuerzo ha sido el nacimiento del grupo DISCER el pasado sábado 29 de agosto.

Dentro del Movimiento Calasanz de México existe el grupo Samuel integrado por por jóvenes universitarios exalumnos de colegios escolapios.

El nuevo grupo nació de SAMUEL y está formado por jóvenes egresados de las universidades que inician una etapa de opciones definitivas en su vida. Así vamos creciendo en el acompañamiento a procesos pastorales completos con desembocadura. En el horizonte de DISCER se presenta la creación de comunidades de la Fraternidad, constituidas por personas recién integradas al mundo laboral en el momento de decidir la manera definitiva de vivir su vocación cristiana.

La pastoral de procesos nos da regalos como el hecho de que DICER nace del grupo SAMUEL, pero a la vez es su hermano mayor que lo ayuda y lo acompaña.

Tenemos ahora un nuevo y grande reto que asumimos con mucha ilusión y confianza, sabiendo que hemos de crecer en la calidad de nuestro acompañamiento, en la identidad escolapia, en la formación, en el compromiso social, en la profundidad de vida… todo ello desde una fuerte experiencia de relación con Jesús desde nuestro Carisma Calasancio y desde los cauces que se abren desde el Sínodo Escolapio de los Jóvenes.

Emmanuel Suárez, Sch. P.